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Licaon: blog de atlantes y argonautas

9.2.06

Hombres y mujeres

Humanos
Algunas creencias africanas cuentan que un Gran Dios creó en un principio seres humanos sin órganos sexuales, que vivieron felices durante mucho tiempo. Pero pronto se encontraron solos y le pidieron a la deidad que les enviara gente distinta. El Gran Dios envió los órganos sexuales femeninos y masculinos que deambulaban como personas, solos.

Un día las primeras personas se repartieron en dos campos para hacer las tareas cotidianas e invitaron a los órganos sexuales a entrar en uno u otro campo; los masculinos se acoplaron a los habitantes de un campo y los femeninos a los del otro. A partir de ahí los dos grupos se convirtieron en hombres y mujeres, comprendieron que eran distintos, y desde entonces ha habido división entre ellos.

Las dos Osas

Se dice que cuando Júpiter bajó a la Tierra para ver los daños que había causado el hijo del Sol en su carro de fuego se encontró con Calisto, por la que sintió de inmediato un violento e irrefrenable deseo sexual. Para engañarla se transformó en su amiga Diana, la cazadora, hasta que finalmente consiguió violarla y Calisto quedó fecundada.

Cuando Diana se entera de la deshonra de su amiga la repudia, y Calisto vaga sola por el mundo. Pero cuando Juno -la esposa de Júpiter- también se entera del suceso y conoce que Calisto se ha quedado encinta se enfurece y la golpea hasta desfigurar su rostro. No contenta con eso la convierte en osa, que durante años deambula por los bosques solitaria.

Cuando mucho después en una cacería su hijo Arcas se enfrenta cara a cara con su madre osa, que perseguía las mismas pìezas, durante un instante se suspende el tiempo hasta que Arcas percibe la amenaza y se dispone a matar a la osa.

Júpiter media en ese instante y eleva a madre e hijo hasta la bóveda celeste, y desde entonces son la Osa Mayor y la Osa Menor.

7.2.06

El comienzo de todo

El comienzo vino de la mano de un libro de Christoph Ransmayr, titulado "El último mundo", donde reinventa las Metamorfosis de Ovidio, y sitúa su mundo mitológico en nuestros tiempos.

A partir de esa lectura comprendí que los mitos no son sólo relatos ancestrales de maravillas, grandes gestas y gloriosos -o trágicos- finales, sino que en nuestros días también ayudamos a forjarlos. ¿Qué son, si no, las figuras de Elvis o Marylin Monroe, la pérdida de Lady Di, o Gandalf, de la saga de Tolkien?

De eso trata este blog, de los nuevos y los antiguos mitos.